MI RELACIÓN CON DIOS

 

MI RELACIÓN CON DIOS




Desde pequeña me han inculcado creer en un Dios un ser todopoderoso que está en los cielos,  asimismo, me han criado siempre de la mano de la religión católica, tal vez, por esa misma razón fui a un colegio católico toda mi vida, donde me inculcaban siempre lo que era el Divino Niño, lo que era el amor de la virgen María y  del mismo modo, enseñaron que al lado de Dios todo iba a ser más fácil. La mayoría de tiempo que llevo en este mundo he creído en él, siempre lo busco, tanto en momentos buenos como en momentos malos, porque me han enseñado que así como puedo pedir también debo agradecer.

Mi relación con Dios entró en conflicto hace aproximadamente hace cuatro o cinco años, cuando simplemente por situaciones en las cuales me veía involucrada llegue a creer que todo era una mentira, que a mí nadie nunca me ayudaba, que ese Dios del que tanto me hablaban  no existía y que todo a lo que me había enfrentado lo había que solucionado por sí misma, que eso que tanto me habían querido inculcar no sirvió de nada porque en el momento que más lo necesite fue cuando más sola me sentí.

A raíz de todo eso yo me encerré en mí y mis padres notaron esa situación, motivo por el cual, me obligaron a hacer un retiro de jóvenes, pero bueno, como dije al principio, asistí a este obligada, pero hoy en día le agradezco a mis padres por llevarme ahí, puedo y me atrevo a decir que en ese retiro vi a Dios, lo sentí, me abrazo, tal vez crean que estoy loca, pero así fue, en ese instante todos esos pensamientos que en mi cabeza se encontraban simplemente se fueron, en ese momento, sólo le pedí con lágrimas en mis ojos perdón por haber dudado alguna vez de su presencia, por haber creído que había pasado por todas mis situaciones difíciles sola, por haber creído que sólo me echaban mentiras y que me tocara ir a la iglesia por obligación para quitarle la idea a mis papás.

Actualmente, puedo decir, que a raíz de ese retiro confíe plenamente de qué si existía alguien que nunca me iba dejar sola, porque tal vez, cuando creía creer en Dios (valga la redundancia) simplemente lo hacía porque veía que todos creían en él, pero ya después de sentirlo como lo hice, nunca más por mi cabeza pasará la idea de qué él ya no está. 

Ahora, no voy a decir que soy la más religiosa, pero si estoy muy entregada a él, después de presenciarlo no me ha pasado nada más lindo, y bueno, a raíz de todo esto, mi relación con Dios hoy está más fuerte que nunca, hoy le sirvo y gozo a diario y me siento orgullosa de aquel retiro al que me obligaron a ir, porque ahora tengo la posibilidad de ayudar a esos jóvenes que en algún momento se sintieron como yo, decirles que los entiendo y asimismo, enseñarles a como sentir a Dios en nuestros corazones y nunca soltarlo. 

Y si, hoy en día mi relación con Dios esta en su mejor etapa y que orgullosa me siento de eso.




Comentarios